Pides tres presupuestos para tu página web y te llegan tres documentos que no se parecen en nada: uno de 600 €, otro de 2.400 € y otro que dice «según necesidades». Lo normal es elegir por precio, y lo normal es arrepentirse. El problema casi nunca es el precio: es que cada presupuesto describe un trabajo distinto.
Esta guía te explica qué partidas tiene que traer un presupuesto de página web, cuáles suelen faltar y cómo comparar ofertas de forma justa. Si lo que buscas son cifras orientativas, las tienes en nuestra página de precio de una página web.
Qué debe incluir un presupuesto de página web
Un presupuesto serio no es una cifra: es una lista de lo que vas a recibir. Como mínimo debería concretar estos puntos.
- Número y tipo de páginas. No es lo mismo «web corporativa» que «portada, servicios (4 páginas), sobre nosotros, contacto y blog». Si no hay lista de páginas, no hay forma de saber qué entra.
- Quién pone los textos y las fotos. Redactar los textos de una web lleva tantas horas como diseñarla. Si el presupuesto no lo dice, da por hecho que te toca a ti.
- Diseño a medida o plantilla. Las dos opciones son válidas, pero el precio y el resultado son distintos. Pide que lo pongan por escrito.
- Versión móvil. Hoy la mayoría de visitas llegan desde el móvil. Debe venir revisada página a página, no «adaptable» sin más.
- SEO de partida. Títulos, descripciones, estructura de encabezados, velocidad y sitemap. No es una campaña de posicionamiento, pero sin esto la web nace coja.
- Formularios y avisos legales. Formulario de contacto con consentimiento, aviso de cookies, política de privacidad y aviso legal.
- Dominio, alojamiento y correo. Quién los contrata, a nombre de quién quedan y cuánto cuestan al año.
- Rondas de cambios. Cuántas revisiones entran en el precio y cuánto cuesta una revisión extra.
- Plazo y forma de pago. Fechas de entrega por fases y qué se paga en cada una.
- Qué pasa después de entregar. Soporte, actualizaciones, copias de seguridad y quién arregla la web si algo falla.
Las partidas que más se olvidan (y luego se cobran aparte)
Estas son las sorpresas más habituales cuando la web ya está en marcha:
- Licencias de plantillas o plugins de pago. Algunas se pagan cada año y, si no se renuevan, dejan de actualizarse.
- Migrar la web antigua. Pasar contenidos, mantener las URL que ya posicionan y poner redirecciones 301 es trabajo, y si no se hace se pierde tráfico de Google.
- Traducciones. Cada idioma multiplica páginas, revisión y SEO.
- Integraciones. Reservas, pasarela de pago, CRM, WhatsApp o facturación. Conectar herramientas suele ser lo que más se infravalora.
- Mantenimiento. Una web sin actualizar es una web vulnerable. Pregunta si está incluido el primer año y cuánto cuesta después.
Cómo comparar dos presupuestos sin equivocarte
Pon las ofertas una al lado de la otra y rellena una tabla como esta. En cuanto lo hagas verás que muchas diferencias de precio son diferencias de trabajo.
| Punto | Oferta A | Oferta B |
|---|---|---|
| Páginas incluidas | ||
| Textos (los escriben ellos o tú) | ||
| Diseño a medida o plantilla | ||
| SEO de partida | ||
| Rondas de cambios | ||
| Dominio y alojamiento (coste anual) | ||
| Mantenimiento tras la entrega | ||
| Plazo de entrega | ||
| Accesos a tu nombre (web, dominio, analítica) |
La última fila es la más importante. La web, el dominio y las cuentas de analítica tienen que quedar a tu nombre. Si el día de mañana cambias de proveedor, no puedes depender de que te den las llaves.
Cuánto cuesta una página web, en rangos
Para que tengas una referencia, estos son los rangos con los que trabajamos nosotros. Cada proyecto se presupuesta aparte, pero sirven para saber si una oferta está en precio o muy lejos.
- Página para captar clientes (una sola página con un objetivo): entre 400 y 900 €, en 1-2 semanas.
- Web de empresa: entre 1.000 y 2.500 €, en 3-5 semanas.
- Tienda online: entre 2.000 y 5.000 €, en 5-8 semanas.
- Web a medida: entre 3.500 y 9.000 €, según el proyecto.
En la página de precio de una página web tienes una calculadora que te da una estimación según lo que necesitas.
Preguntas que conviene hacer antes de firmar
- ¿Puedo ver dos o tres webs que hayáis hecho y que sigan funcionando?
- ¿Quién será mi contacto durante el proyecto y cómo nos comunicamos?
- ¿Qué necesitáis de mí y en qué fechas para cumplir el plazo?
- ¿Qué pasa si el proyecto se retrasa por vuestra parte?
- ¿Me enseñáis a editar textos y fotos yo mismo?
- ¿Cómo se mide si la web funciona? (visitas, contactos, llamadas)
Señales de alarma en un presupuesto
- Una sola línea con un precio y sin desglose.
- Precio cerrado muy bajo sin decir qué páginas entran.
- El dominio o el alojamiento quedan a nombre del proveedor.
- No se habla de mantenimiento ni de copias de seguridad.
- Prisa por firmar con un «descuento que caduca hoy».
Dudas frecuentes
¿Un presupuesto de página web debe ser gratis?
Sí, en la gran mayoría de casos. Lo que puede tener coste es un análisis previo muy detallado (por ejemplo, una auditoría de una web grande), y en ese caso te lo deben decir antes.
¿Por qué dos presupuestos para «la misma web» son tan distintos?
Porque casi nunca son la misma web. Cambian el número de páginas, quién escribe los textos, si el diseño es propio o de plantilla y lo que pasa después de la entrega. Con la tabla de arriba lo verás claro.
¿Cuánto tarda en estar lista una web?
Una página de captación puede estar en una o dos semanas. Una web de empresa, entre tres y cinco. Lo que más alarga los plazos suele ser esperar textos, fotos o accesos.
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